¡Nos volvemos a encontrar! Otra vez nos damos cita en las páginas de CYGNUS, entre sus palabras y líneas florece la comunicación, el intercambio mutuo de ideas.
Volvemos luego de un largo mutismo, provocado, paradójicamente, por un exceso de material literario. Sí, por primera vez en nuestra corta historia nos encontramos ante un abundante caudal de relatos. El cuarto y quinto concurso literario nos sorprendieron con un abrumador número de relatos participantes, lo importante (más allá de la buena calidad de tales cuentos) fue la participación, la intervención de tantos puntos de vista en un ambiente particular y único: UBIK (y CYGNUS). Nosotros, nos sentimos como briznas de hierba en un tempestuoso viento, una confluencia de infinitos universos en nuestras mentes. El maravilloso periplo aún continúa, llevándonos a nuevas tierras y nuevas concepciones. Gracias a todas aquellas personas que derribaron sus muros y nos permitieron otear sus vastos mundos.
Hoy, ahora, presentamos con orgullo algunos de esos relatos. Esperamos que el arroyo siempre fluya y nos conduzca al ansiado encuentro con nuestro destino.
1990
