Un hombre busca la libertad, ¿se puede conseguir la libertad a 150 por hora?, lo más seguro es que le pases al lado sin darte cuenta; la autopista es testigo de un desesperado intento de liberación que pasa raudo a 150 por hora. Lo cierto es que el champú x deja el cabello suave y sedoso, si usas el enjuague bucal x las mujeres no se alejan cuando les hablas y tomando el whisky x estoy in. El medio para conseguir la libertad es rojo como la sangre de los tontos que empuñan fusiles y mueren por no tener nada mejor que hacer, rojo como la inocencia perdida, rojo como los labios de las hembras en las propagandas; el medio para alcanzar la libertad tiene cuatro cauchos (ruletas en el juego de la vida) negros, oscuros como el alma del que condena y del condenado, oscuros como la noche que presagia muerte; tiene un motor turbo de ocho cilindros, lógico, para alcanzar la libertad se necesitarán al menos 600 caballos de fuerza; y no podía faltar un poderoso reproductor con salida de 200 vatios para estremecer al mundo al compás de la quinta sinfonía de Beethoven y la dúctil voz de Mercury. Un hombre busca la libertad a 200 por hora, ¿cuál es el apuro?, yo sé, tú sabes (deberías saberlo): las plantas son autótrofas, la velocidad es igual a la distancia dividida entre el tiempo y Aristófanes es un autor clásico, ¿a que más se puede aspirar en esta vida?, ¿libertad?. Un hombre busca la libertad a 250 por hora, ¿por qué?, mi iglesia me permite la salvación en cómodas cuotas mensuales e inicial del 10%, con derecho a pasarla bien y arrepentimiento deducible del impuesto. Los cuerpos de seguridad velan por los ciudadanos, y los hombres ¿qué?, muertos doce blancos por la policía negra de Sudáfrica. Un hombre desesperado busca la libertad a 300 por hora; ¿libera la marihuana?; me gusta el rock, me gusta Strauss, me gustan los muebles del Bauhaus.
Un destello rojo de múltiples connotaciones surca el aire sin control, con un fondo de accidente el fuego libera al hombre.
1988
